Día de las Madres
Apreciados hermanos y amigos en Cristo,
El tema que nos ocupa, la celebración del Día dedicado a las Madres, seguro que atrae la atención de todo humano, más allá de cualquier parcialidad, distingos u otras diferencias, habida cuenta de que nadie existe o ha podido existir sin haber tenido una madre.
La celebración del Día de las Madres es motivo de honra que entraña un valor espiritual
No se trata de la conmemoración de alguna efeméride o recuerdo de un personaje histórico, sino del acto de gratitud y honra dedicado al ser más hermoso y sublime de la humanidad; ese a quien el Dador de la Vida usa para la existencia de cada hombre o mujer, de todo niño y niña de la Patria: La Madre..
Vínculo maternal- filial
El vínculo materno filial se origina en el momento de la fecundación, cuando el cuerpo de la madre pasa a tener características diferentes a las que mantenía en su estado previo a la concepción. El desarrollo embrionario producirá una natural interacción entre la madre y la nueva célula que aunque forma parte de ella, eventualmente será una vida independiente a la suya.
En la vida de los mamíferos, entre ellos los seres humanos, la madre gesta a su hijo en la matriz en una primera etapa llamada embrión y luego feto, hasta que la criatura esté suficientemente desarrollada para nacer. Después, la madre entra en labor de parto y da a luz.
En el ser humano el desarrollo fisiológico se complementa con la crianza familiar (educación, formación espiritual, enseñanza de valores e ideales), lo cual posibilita el crecimiento integral de los hijos.
Mientras los animales no necesitan de cuidados prolongados, más allá del necesario para lograr sobrevivir por sí mismos después de los primeros momentos de vida y formación física, los humanos necesitan años de cuidados por parte de los padres, lo que establece de manera importante la prolongación del vínculo que las madres humanas tienen sobre sus hijos. Es por ello que se le llama madre también a aquella mujer que cumpla este papel sin estar emparentada biológicamente con el niño o niña. Mayormente esto ocurre con mujeres que han adoptado niños o con mujeres casadas con hombres que previamente habían engendrado descendencia.
Otros casos son los ayas, personas encargadas de la custodia, crianza, cuidado y hasta de la educación de niños, sin que haya un vínculo biológico de por medio. Tal fue el caso legendario del Libertador Simón Bolívar cuya aya (madre de crianza) y esclava negra de la familia, doña Hipólita, le cuidó desde pequeño hasta la adolescencia.
Las madres son abnegadas luchadoras, excelentes administradoras y gerentes del hogar, y formadoras de niños para la Patria. Por cierto, “patria”, palabra tan hermosa, este mundo perverso que invierte los valores les hace creer a muchos que esto es un concepto vacío.
La Biblia, fuente de verdad y sabiduría, nos enseña que la maternidad y el amor materno son dones de Dios.
1) La maternidad es un don de Dios muy sublime. (Salmo 127:3). “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre”.
2) Salmos 113:9 “El hace habitar en familia a la estéril que se goza en ser madre de hijos”…Esta escritura nos lleva a recordar algunos milagros que Dios hizo a través de:
-Sarah, esposa del patriarca Abraham y madre de Isaac (Génesis 17:16-18:12, Génesis 21:1-3);
-Ana, madre del profeta Samuel (1 Samuel 1:2-2:1);
-Viuda Noemí, suegra de Rut (Rut 4:13-17);
-Elizabeth, madre de Juan el bautista (Lucas 1:5-25).
Las Escrituras también enseñan acerca de los deberes de las madres para con sus hijos
Valorar la vida (1 Reyes 3:26). “Entonces la mujer de quien era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y dijo: ¡Ah, señor mío! dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo”.
La Educación familiar. Los padres como primeros y más importantes educadores.
Génesis 18:19 “Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él”.
Deuteronomio 4:9 “Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos”.
Deuteronomio 6:4-7 “Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; y las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes”.
Salmos 44:1 “Oh Dios, con nuestros oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado, la obra que hiciste en sus días, en los tiempos antiguos”.
Proverbios 1:8 “Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, y no desprecies la dirección de tu madre”.
Ejemplos de sinceridad por parte de Loida y Eunice (2 Timoteo 1:5) “trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también”.
¡Celebración del Día a las Madres!
El día de las madres, en honor a todas las madres del mundo, se celebra en la mayoría de las naciones en fechas diferentes, siendo el mes de mayo la fecha más común.
Segundo domingo de Mayo:
Brasil, Colombia, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos de Norteamérica, Paraguay, Perú, Puerto Rico, Uruguay y Venezuela.
Otras fechas de Mayo:
El Salvador, Guatemala y México, el 10 de mayo
Bolivia, el 27 de mayo
Nicaragua, el 30 de mayo
República Dominicana, el último domingo de mayo.
Otras fechas:
Costa Rica, el 15 de agosto
Argentina, tercer domingo de octubre
Panamá, el 8 de diciembre
Las primeras celebraciones del Día de las Madres se remontan a la antigua Grecia donde le rendían honores a Rea, la madre de los dioses Zeus, Poseidón y Hades. Igualmente los romanos, quienes sustituyeron a los griegos como imperio pero fueron en cambio dominados por su vasta cultura, siguieron esa tradición que era celebrada en el templo de Cibeles con la realización de ofrendas durante tres días. Los católicos transformaron estas celebraciones para honrar a la Virgen María, la madre de Jesús. En el santoral católico el 8 de diciembre se celebra la fiesta de la Inmaculada Concepción, fecha que los católicos adoptaron para la celebración del Día de las Madres.
Himno cristiano:
A mi madre tan querida
1. A mi madre tan querida yo jamás podré olvidar
Mientras dure aquí mi vida, mientras mi alma pueda amar.
Coro: A mi madre tan querida, la honraré toda la vida;
Su bondad fue sin medida; gracias, Dios, por su amor.
2. La bendita madre mía en la infancia me instruyó;
Ella fue luz y alegría que mis penas mitigó.
3. Su mirada de ternura, bello obsequio del Señor,
Su cariño y dulzura, los recuerdo con amor.
Himno a las madres cantado en la República Dominicana y escrito en el siglo XIX por una de sus hijas más insignes, Trina Moya de Vázquez. Este hermoso cántico y composición poética recoge lo que sería el proceso completo del cuidado y educación maternos tradicionales.
Himno de las Madres.
“Venid los moradores del campo y la ciudad
Y entonemos un himno de intenso amor filial,
Cantemos de las madres su ternura, y su afán,
Y su noble atributo de abnegación sin par.
Celebremos todos la fiesta más bella,
La que más conmueve nuestro corazón;
Fiesta meritoria que honramos con ella
A todas las madres de la Creación.
Quién como una madre con su dulce encanto
Nos disipa el miedo, nos calma el dolor,
Con sólo brindarnos su regazo santo
Con sólo cantarnos baladas de amor.
De ella aprende el niño la sonrisa tierna,
El joven, la noble, benéfica acción.
Recuerda el anciano la oración materna
Y en su alma florece la resignación.
Cubramos con flores la tumba sencilla
De madres que moran en la eternidad
Y ornemos con flores la frente que aún brilla,
Aún brilla y esplende la maternidad.
Para ella escojamos frescas azucenas
Simbólicas flores del alma ideal,
Blanca como el alma de las madres buenas
Y con algo místico y sentimental.
Albas estrellitas nítidas hermanas
De las que circundan la divina sien,
De la que es modelo de madres cristianas
Madre de Dios Cristo nacido en Belén”.
Demos gracias a Dios por todas las madres del mundo. Y cuando las honremos no dejemos de pensar e incluir a la madre Tierra, el hábitat físico que nos cobija y sostiene, y a la madre Patria que nos da soberanía como ente nacional, y libertad y dignidad como ciudadanos.
Felicidades a todas las madres del mundo; honra especial a toda madre que teme a Dios (Proverbios 31:30-31). La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada.
¡Bendiciones de lo Alto!
Moisés Rosario
Día de las Madres
Domingo, Mayo 11, 2014